LOS HONGOS ALUCINÓGENOS PROVOCAN EL MISMO PATRÓN CEREBRAL QUE LOS SUEÑOS

psychedelic-exp

UN ESTUDIO MUESTRA QUE LA ADMINISTRACIÓN DE PSILOCIBINA PROVOCA PATRONES DE ACTIVIDAD CEREBRAL MUY SIMILARES AL DE LOS SUEÑOS. LA INVESTIGACIÓN CON SUSTANCIAS PSICODÉLICAS PODRÍA AYUDAR A ENTENDER MEJOR EL CEREBRO

Más noticias de: bioética, cerebro, drogas, medicina, neurociencia,psicología,psiquiatría

Farmacológicamente similar al LSD, la psilocibina ha sido usada como droga ritual en varias culturas durante siglos. Presente en decenas de especies de hongos, fue sintetizada en los años 60 del siglo pasado. Desde entonces, sus prometedoras posibilidades en el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos fueron cercenadas por la oleada prohibicionista que arrinconó la investigación científica con lassustancias psicoactivas. Ahora, un grupo de investigadores ha comprobado que esta sustancia provoca patrones de actividad cerebral similares a los que se presentan mientras soñamos.

PsilocibinaAmpliar
Las tres gráficas de la izquierda muestran la actividad cerebral de tres sujetos antes y después (separación en rojo) de una infusión de psilocibina. A la derecha se aprecia la activación del hipocampo. / Tagliazucchi et al.

La psilocibina, como otras drogas psicodélicas, provoca entre otros efectos cognición hiperasociada, percepción sensorial distorsionada con fenómenos de sinestesia o visión de patrones geométricos en movimiento y alteraciones tanto del espacio y el tiempo como de la propia percepción de uno mismo. Pero eso es lo que dicen los que la han tomado. La base neurofisiológica de todo esto apenas se conoce. Y eso es lo que querían averiguar los científicos autores de la investigación recién publicada en la revista especializada Human Brain Mapping.

Neurocientíficos del Imperial College de Londres administraron psilocibina a 15 voluntarios a los que escanearon el cerebro antes, durante y después del viajepropio de un estado mental psicodélico. Mientras a ocho de ellos les inyectaban la droga en una sesión, a los otros siete les dieron sólo una solución salina inerte como placebo. En una segunda sesión una semana después, invirtieron el orden. Su objetivo era comprobar cómo esta sustancia afectaba a la dinámica y variabilidad temporal de las distintas partes del cerebro y las conexiones entre ellas. Para ello, usaron la técnica de imagen por resonancia magnética funcional o fMRI, por sus siglas en inglés.

El estudio realizado en 2012 no fue fácil. Para experimentar con esta sustancia, que puede costar 1.000 veces más en el mercado legal destinado a la investigación que en el mercado negro, necesitaron una autorización especial de las autoridades británicas de salud y la aprobación de varios comités de expertos. Pero, una vez realizados los experimentos, con sus datos, recurrieron a dos físicos argentinos especializados en el modelado matemático de las redes cerebrales.

“La psilocibina provoca cambios químicos en el cerebro ya que su estructura es afín a ciertos neurotransmisores”, dice el investigador argentino Enzo Tagliazucchi, del departamento de neurología de la universidad alemana de Goethe, principal autor del estudio. ”Se sabe de hecho que, en el cerebro, la densidad de neuronas afines a la estructura química de la psilocibina es máxima en la corteza cingulada y en la corteza frontal/parietal”, añade.

ESTADOS MENTALES ENRIQUECIDOS

De hecho, los resultados de su trabajo muestran que los mayores cambios provocados por la droga se producen en el córtex cingulado anterior y en el hipocampo y las conexiones entre ambas zonas cerebrales. Son áreas profundas de lo que se viene llamando el cerebro primitivo de los humanos. Implicadas en la formación de los recuerdos y las emociones la primera y en los estados de excitación la segunda, entre ambas se produce una mayor sincronización de su actividad. Por el contrario, en las zonas neuronales llamadas superiores, las especializadas en las funciones ejecutivas, se da una gran desincronización y desorganización, lo que podría estar relacionado con la sensación descrita como la disolución del yo.

Los mayores cambios provocados por la droga se producen en áreas profundas del cerebro

Lo que hace también la psilocibina es enriquecer los estados mentales.  ”Hay muchas maneras de definir un estado mental. Una es que uno mismo haga el ejercicio de calificar sus propios estados conscientes. Por ejemplo: cuando yo estoy dormido, estoy despierto, estoy ansioso, estoy alegre, frustrado, etcétera. Un problema con esta clasificación es que es subjetiva y depende de cada individuo y sus particularidades”, comenta Tagliazucchi.

Psychedelic_by_DudeInEmerica

Pero la definición de estados mentales en su trabajo es muy diferente y está más inspirada en la física que en la psicología. “Tenemos una medición objetiva del cerebro, que es la resonancia magnética funcional, y tenemos un circuito de regiones que son afectadas por la droga. Estas regiones pueden estar conectadas (trabajando juntas) o desconectadas (sin hablarse entre sí) en un momento determinado del tiempo. En el momento siguiente esta situación puede cambiar. En cada momento observamos una configuración determinada del circuito y llamamos a esto un estado: un posible patrón en las conexiones del cerebro en este circuito, y el patrón se va modificando a medida que pasa el tiempo. Llamamos estado a cada posible configuración de este circuito”, explica.

Y es el número de estas configuraciones lo que aumenta la psilocibina. “Configuraciones que no son visitadas nunca o casi nunca durante la vigilia normal, son visitadas asiduamente tras administrar la droga. No solamente esto, sino que la secuencia temporal en la que estas configuraciones son visitadas parece ser mas rica en información, mientras que antes de ingerir la sustancia psicodélica se trata de una secuencia menos rica y más predecible”, asegura el investigador argentino.

COMO EN UN SUEÑO

La mayor actividad de la red neuronal primitiva relacionada con el pensamiento emocional que se da en el estado psicodélico no es exclusiva de la psilocibina, el peyote o el LSD.  En los casos de epilepsia que cursan con aura, donde también se produce una alteración y un aumento de la percepción sensorial, el patrón de actividad cerebral es similar. Este mismo patrón también se da cuando soñamos.

«LOS PSICODÉLICOS MUESTRAN POTENCIAL PARA TRATAR TRASTORNOS DEPRESIVOS Y DE ANSIEDAD»

LSD (1)


ENZO TAGLIAZUCCHI
Neurólogo

“Me ha fascinado ver las similitudes entre el patrón de actividad cerebral en un estado psicodélico y el patrón de actividad cuando soñamos mientras dormimos”, afirma el doctor Robin Carhart-Harris, del departamento de medicina del Imperial College de Londres y uno de los responsables del trabajo de campo con los voluntarios. El otro es su colega David Nutt.

Nutt es uno de los mayores impulsores de la investigación con las drogas psicoactivas. El año pasado publicaba un estudio que venía a mostrar cómo el control legal sobre estas sustancias está dañando la investigación de sus posibles usos terapéuticos y para la obtención de nuevas medicinas. Entonces decía que la investigación con ellas era casi imposible, “casi no hay estudios en los últimos 50 años”, aseguraba.

La investigación es muy complicada por dos motivos. “Primero, muchas son sustancias ilegales y, segundo, hay que obtener la aprobación del comité de ética legal para administrar sustancias clasificadas como ilegales a sujetos”, explica Tagliazucchi. Para él, defender la experimentación con psicodélicos “es entender que variados estudios clínicos muestran su potencial para tratar trastornos depresivos y de ansiedad, entre otros”. Incluso, y esta es una posición personal del científico argentino, “si no se las considera desde el punto de vista clínico sino como drogas recreativas, es obligado comprender cuál es el efecto de las drogas en el cerebro”.

Fuente:

http://esmateria.com

Anuncios

LA MARIHUANA ES MENOS ADICTIVA QUE EL ALCOHOL O LA NICOTINA

o-TWEED-INC-facebook-1500x575

DROGAS

– Publicada una recopilación de veinte años de trabajos científicos sobre el cannabis

– La revisión de resultados revela cómo afecta a trastornos psicóticos o al cáncer

DANIEL MEDIAVILLA / 7 OCT 2014

1412618575_595889_1412624686_noticia_normal

El consumo recreativo de marihuana ha crecido más que el de cualquier otra droga ilegal durante las últimas dos décadas / FORA DO EIXO

Los-10-mitos-del-Cannabis-sativa-5

La marihuana es la droga ilegal más consumida en todo el mundo y la que más ha crecido en las últimas décadas. Para ayudar a valorar sus efectos sobre la salud, el investigador Wayne Hall, de la Universidad de Queensland, en Australia, ha realizado una revisión de los resultados de los estudios en torno al consumo de cannabis durante los últimos veinte años.

Entre los resultados de este repaso a la ciencia del cannabis, que se publica en la revista Addiction, hay alguno que puede resultar evidente. Por ejemplo, que conducir intoxicado por haber fumado marihuana dobla el riesgo de tener un accidente de tráfico. No obstante, Hall apunta que en “muchos de estos estudios una proporción sustancial de los conductores con cannabis en su sangre también tenían niveles elevados de alcohol, haciendo difícil distinguir entre los efectos de el cannabis y del alcohol en el riesgo de accidente”.

Un 10% de los consumidores de cannabis se hacen dependientes

Otro de los efectos negativos de la marihuana afecta a las embarazadas. Varios estudios epidemiológicos han visto una relación entre el consumo de esta sustancia y un peso reducido de los niños en el momento del nacimiento. En este mismo terreno, aunque algunos estudios habían observado anomalías en el desarrollo de niños cuyas madres tomaron cannabis durante el embarazo, estudios posteriores no han logrado establecer un vínculo sólido entre los dos hechos.

Como con cualquier droga, una de las principales preocupaciones sobre su uso es la adicción. En el caso del cannabis, se calcula que el 10% de las personas que lo consumen desarrollan dependencia. Esta cifra se incrementa a un 16,5% para quienes empiezan a tomarlo durante la adolescencia. Estos datos indican que el cannabis es menos adictivo que otras sustancias de uso frecuente, como la nicotina, que tiene una tasa de adicción del 32%, la heroína, que tiene un 23%, la cocaína, un 17% y el alcohol un 15%. A diferencia de muchas de estas drogas, el cannabis no produce sobredosis mortales.

Respecto al tratamiento de la adicción, los consumidores de cannabis que buscan ayuda para dejar el hábito muestran menos efectos adversos sociales y para la salud, aunque el éxito en el proceso de desintoxicación suele ser similar al de los alcohólicos.

No se han registrado sobredosis mortales por marihuana

El análisis de Hall también se ocupa de la relación entre el consumo de marihuana y el riesgo de sufrir psicosis. Según su revisión, el uso habitual de cannabis dobla este riesgo, especialmente si se tiene familiares con trastornos psicóticos y si se comienza a fumar marihuana durante la adolescencia. También se ha observado que el uso regular de cannabis durante la adolescencia está relacionado con el doble de posibilidades de sufrir esquizofrenia. No obstante, Hall reconoce que algunos autores consideran que no está claro que haya una relación causa-efecto.

Esta dificultad para determinar si el uso de cannabis es la causa directa de lo que le sucede a una persona se observa en el caso de algunos estudios de cáncer. Hall menciona trabajos que muestran que hombres que fumaban cannabis tenían un riesgo mayor de sufrir cáncer de próstata. Sin embargo, quizá por otros factores del estilo de vida que se pueden asociar a este hábito, también se observó que los consumidores de marihuana morían más de sida, una enfermedad causada por un virus.

Relación causa-efecto

Por este mismo motivo, aunque se ha observado que los adolescentes que toman marihuana tienen peores resultados académicos y tienen más probabilidades de consumir otras drogas ilegales, no se puede afirmar que estos últimos efectos sean causados por la sustancia. Otro de los efectos del consumo habitual de marihuana durante la adolescencia y la juventud son trastornos cognitivos, aunque los mecanismos que causan estos trastornos y la posibilidad de que sean reversibles si se deja de tomar la droga no están claros.

El consumo de marihuana en la adolescencia incrementa el riesgo de sufrir psicosis

Manuel Guzmán, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides, afirma que el principal riesgo del consumo de cannabis, “sobre todo en la adolescencia, son algunos trastornos psiquiátricos y en particular los psicóticos”. Además, puntualiza que los efectos de la marihuana dependen de su composición. “La más fuerte, que tiene más THC (el tetrahidrocannabinol es el principal elemento psicoactivo del cannabis), que es más psicótico y tiene menos CBD (cannabidiol), que es antipsicótico, tiene más riesgo”, explica Guzmán.

Sobre la dependencia, Guzmán asegura que quién es adicto al cannabis “está peor establecido que con otras sustancias y suele ser más reversible que con otras drogas”. Y respecto a la relación con el cáncer, afirma que no está bien establecida, porque muchas veces cuando se fuma marihuana también se fuma tabaco, y es difícil de identificar qué efectos se deben a cada sustancia. Además, los cannabinoides pueden tener un efecto inhibidor del desarrollo del cáncer que contrarresten el efecto del humo. Por último, Guzman señala la diferencia entre la forma de consumir tabaco y marihuana como explicación para que la relación con el cáncer sea indudable con el primero y no con el segundo. “Cuando hablamos de un fumador crónico nos referimos a alguien que puede fumar cuarenta cigarrillos al día y nadie se va a fumar, ni de lejos, esa cantidad de porros”, concluye.

marihuana.jpg_869080375